01 abril 2009

Pando 2009, una crónica sin foto.

Este domingo en Pando pasó otra etapa del campeonato de la AAU.
Al igual que el año pasado se notaba que la carrera iba a estar difícil, hacía demasiado calor y me preocupaba si la hidratación sería suficiente, ya al llegar a los 2K y ver que estaban entregando el agua de lo que debería ser el puesto del KM 8, pensé que a la vuelta se iba a complicar.
En el puesto del KM 6 tome una botella que me tendría que durar hasta el final del recorrido sabiendo que en el KM 8 habría poca agua, lo cierto que esta última botellita se me cayó de las manos, pensaba nuevamente en que la vuelta se estaba complicando.

En eso estaba cuando veo a un corredor caído en una posición que no me gustó nada, un par de corredores lo estaban asistiendo, bajé el ritmo, pensé en la importancia de cuidarme y llegar entero a la meta.
En esos últimos tres kilómetros pensé, pensé y pensé.
Para que nos esforzamos tanto solo por bajar unos segundos nuestro mejor tiempo, que nos queremos demostrar a nosotros mismos, es necesario llevar al límite nuestro cuerpo poniendo en riesgo tanto.
Solo a nosotros nos va a importar si hicimos 45, 46 o 47 minutos, solo nosotros buscaremos nuestro tiempo y los compararemos con las anteriores carreras, solo nosotros nos fijaremos a cuantos les ganamos y con cuantos perdimos. Como a veces la pasión no nos permite diferenciar cuando es posible dar más de lo que podemos y cuando no.
Faltando 300 mts. para la meta veo que se cruza por la calle un hombre con una corona de flores, esto no es broma, lo vi cruzar la calle 50 mts por delante de mí, y esto tampoco me gustó.
Luego de cruzar el arco pude ver a varios atletas tirados en el piso recuperándose; pregunte por la persona que había visto tirada y la respuesta no fue alentadora, más tarde se confirmaría la muerte de Darío Rodiger.
No se si murió porque era hipertenso, no se si hubiera servido de algo que tuviera su ficha médica, solo se que murió haciendo lo mismo que estaba haciendo yo, lo mismo que hacemos todos, murió corriendo.

En la tarde, ya en casa, veo en la página de Halcones una foto de Darío con un niño en brazos que, creo, nos pegó fuerte a todos. Como explicó Marcos en su nota, usó esta foto de forma de concientizar sobre las consecuencias de este tipo de hechos. Yo no la hubiera usado.
A todos no pegó fuerte, a los que lo vieron caer, a los que lo vimos en el piso, a los que pasaron mientras lo estaban intentando reanimar.
Y todos pensamos en su familia, y en la nuestra, en la familia a la que convencemos de que estamos haciendo algo bueno, algo por nuestra salud, en la familia que aunque no nos entienda siempre nos espera.
Este domingo recordé que más importante que bajar un segundo nuestro mejor tiempo, es bueno acordarse de que siempre, siempre, hay alguien que nos espera.
Este domingo a la noche fui a ver a mis hijos y necesite acostarme a su lado para dormir junto a ellos.

4 comentarios:

GABYCOYOTE dijo...

Estoy de acuerdo con vos Tubino,todos tenemos de una u otra manera familia,y no estaria mal que al igual que todos los que corremos x la aau,los libres presenten un carne de salud,ya que ahora tambien a los de mas de 40 presentemos un electro,y ese electro quien lo va a leer de que sirve.?? Convoco a que el dia de la etapa de flores no se corra ,si se camine ,que no haya ganadores que caminemos todos en memoria de este y otros corredores que ya no estan.

Tubino dijo...

Es buena la idea, aunque la veo difícil para que todos la acepten.
Capaz que que se puede plantear caminar el primer Km.

Elba Reel dijo...

Los controles pueden exigirse o no...creo que deberíamos "autoexigirnos" un chequeo mínimo por nosotros, por estar tranquilos de que estamos en condiciones de correr.
Y lo otro pasa por esa terquedad que oscila entre el heroísmo y la estupidez: cuántas veces sentimos que no podemos más y seguimos??? Es más: las crónicas más aplaudidas son las que incluyen cosas como "no podía dar un paso más, pero no iba a parar".
Mea culpa: en la Media de Piriápolis de 2007 me sentí HORRIBLE desde el km 4 hasta el final. Días después supe que estaba embarazada. Tuve suerte.
Creo que a veces nos convendría escuchar un poco más a nuestro cuerpo.
Nadie tiene la vida comprada y por ahi te hacés 150 estudios y te pasa igual, pero minimizás riesgos.
Es muy muy triste lo que pasó. Por Darío y por su familia.
Si algo podemos sacar de esto tan espantoso, es recordar que si no nos cuidamos nosotros, no nos cuida NADIE. Y como vos decís, Tubino: hay gente que siempre nos espera.

gaby dijo...

TENEMOS QUE SABER PARAR CUANDO NUESTRO CUERPO NOS AVISA,CREO QUÉ LO MÁS HERMOSO DE TODAS LAS CARRERAS ES LLEGAR A LA META.
EN LO PERSONAL ES LO QUE MÁS DISFRUTO.
MUY BUENO EL BLOG TUBINO!