07 junio 2010
Otra vez en las Ánimas
11 enero 2010
¿Evolución?
La puse en pose para la foto junto a mis viejas compañeras, cada una de de las cuales marcó una etapa en mi vida. Faltó en la foto la compañera de este año, que tanto me ayudó en las carreras de la AAU, pero ella ofrendó su cuerpo a los dioses, a cambio del logro de una nueva meta (léase: “pasó a cobre”).
Desde la vieja, tosca y rusa Zenit totalmente manual, de mis primeros pasos, cuando hacía mis primeros cursos de fotografía en la casona del Prado donde saqué mis primeras fotos a paisajes montevideanos y algunos tímidos acercamientos a los personajes de esta ciudad gris.

Pasando por la Canon EOS, ya con algunos automatismos y varios accesorios que me darían más seguridad y más gusto por esta otra pasión. Los estudios me llevarían al Taller Aquelarre y ya me empezaría a dar la cara para empezar a sacar primeros planos a desconocidos en la calle y a trabajar retratando quinceañeras y tortolitos enamorados. Ahí creo que me empezó a gustar la noche, y entre foto y foto empezaba a tomarle el sabor a distintos tipos de bebidas, y a conocer todo tipo de locales nocturnos.
Hace 13 años que saque mis primeras fotos, el tiempo pasa y uno cambia, en realidad no sé si evoluciona, pero si sé que hay que modernizarse.
Por si a algún fanático le interesa puede encontrar aquí datos interesantes de mi nueva compañera (en inglés), y aquí un lindo video (en gallego).
10 diciembre 2009
El Gabinete Completo
23 octubre 2009
No importa a quien votás.
No me importa a quien votan, gente honesta, solidaria y generosa hay en todos lados, de los otros también hay en todos lados.
Pero con la ley de caducidad me gustaría plantearles que si están dudosos piensen en que vuestros hijos deberían vivir en un pais en que todos sean iguales ante la ley.
No se trata de venganza, ni de cobrar cuentas pasadas, sólo se trata de que los uruguayos queremos PAZ y no hay paz posible si queda como una espada de Damocles la posibilidad de que la justicia no funcione igual para todos. En realidad estamos enfrentados a un problema ético mucho más que jurídico.
Es imprescindible para el futuro este SI rosado.

12 octubre 2009
Las imágenes del fin de semana, un video y una reflexión.
No voy a dar explicaciones, las disculpas por la demora ya se dieron, algunos supieron entender y otros no, a los primeros gracias, a los segundos…, gracias.
Me detengo solo un instante a pensar en las actitudes de todos y cada uno de los que el domingo estuvieron o debieron estar en Sayago.
Pienso en los que estuvieron corriendo desde días antes para que todo saliera bien, los que madrugaron pese a la lluvia, o los que por no tener equipos de lluvia se quedaron sentados tomando mate y comprometieron la seguridad de todos.
Pienso en los que dejaron de hacer lo que más les gusta para que la fiesta pudiera empezar, y en los que pese a la responsabilidad que en ellos delegamos, solo se quedaron debajo del arco esperando una llamada para largar la carrera, mientras uno (si solo uno) se la jugó y no dio el OK hasta estar completamente seguro que el circuito estaba cerrado y seguro para todos.
Pienso en los compañeros de otros equipos que lo primero que hicieron al llegar a su casa fue mandar un mail pidiendo la adjudicación de puntos para los que no corrieron, y en los que el primer mail que escribieron fue para lavarse las manos.
Gracias a los que tuvieron la idea, pero no quiero esos puntos para que figuren en una página de internet, siento que tiene más valor que no estén.
Un tipo, de esos buenos tipos que tengo la suerte de conocer, escribió que lo hizo para darle un ejemplo de solidaridad a su hija, eso tiene mucho más valor que uno o dos puestos en una tabla que solo nosotros miramos.
Siempre se aprende.
29 septiembre 2009
Las imágenes del fin de semana.
Mi fin de semana se limitó a la CorreColón organizada por los Corredores de Olimpia, algunas obligaciones y algo de pereza, me impidieron de participar del Duatlón por Amanda, que por los comentarios fué todo un éxito, y de los 10K ASSE.
Así que las fotos de este fin de semana se limitan al caluroso sábado y a la carrera más linda de lo que va del año.
Mientras algunos atlétas dejan de correr desde hace varios fines de semana y se dedican a sacar fotos.
Las corredoras de Olimpia hicieron una entrada en calor muy divertida.
Personalemente tuve la suerte de compartir con mi hijo la carrera infantil, verlo sentir la ansiedad antes de la largada, verlo esforzarse por terminar pese al cansancio, verlo feliz con su medalla, fué el mejor premio que he recibido en dos años de carreras.
Algunas fotos más aquí
22 septiembre 2009
La lluvia cae sobre Montevideo
Otra semana más, otros siete días pasaron entre carrera y carrera, esta vez casi llego tarde por culpa del ómnibus, es frustrante cerrar la puerta de tu casa y verlo pasar por la esquina, es frustrante la espera un domingo por el próximo 468, miro el reloj, una, dos, tres, cuatro veces, pasa luego de 25 minutos, cuando por fin este llegando y una vez abajo comenzare mi entrada en calor a tres cuadras de la largada, me perdí la previa, las fotos, los abrazos y saludos, llegué y largué. Luego de 15 días sin correr, rambla otra vez.
La gente que va caminando hoy como ayer, todo el libreto me es igual.
Las palabras en la misma situación. Un lugar y su gente en la misma dirección.
Mujica dice que el problema de Chaves es que habla mucho, y a los poco minutos en la misma entrevista se manda terrible macana hablando de la justicia en términos bastante polémicos. El único contrincante de Mújica es el propio Mújica.
Larrañaga dice que “en la época de Saravia se mataba de frente y no por la espalda”, yo me pregunto si quiso decir que dependiendo de la dirección del tiro se puede justificar una muerte.
El Miércoles un cansado y molesto Luis Alberto Lacalle se molesta con un grupo de alumnos de periodismo que le preguntaron como hacía para vivir solo de su jubilación, teniendo un campo en Florida, una casa en Punta del Este, varios escritorios en Montevideo, una casa en Carrasco y algunos pocos Bonos del Tesoro.
Al otro día Bordaberry dice que Lacalle esta entregado y De León sigue insistiendo en que los colorados no deben prestar el voto, ¿cuándo entenderá el Hugo que ya quedan pocos colorados?
Ya sobre el final de semana un conocido dirigente deportivo disertando sobre métodos de fecundación y tras dar argumentos con lujo de detalles, termina su exposición diciendo: “Será ordinario y vulgar pero sale un lindo gurí”
Esta semana no puede dejar de pensar que siempre es mejor callarse la boca.
La lluvia cae sobre Montevideo hoy como ayer. Solo será un día más.
Otro día con los pies mojados, no hay cosa más molesta. Otro día caminando sin paraguas, buscando techos y galerías para cubrirme. Otro día esquivando charcos y evitando ser salpicado por los autos al pasar. Otro día con una buena excusa para no entrenar. No sé si es la soledad, el final del invierno, o la nostalgia que siempre me acompaña, pero prefiero los días lluviosos.
Las horas que van pasando hoy como ayer terminan conmigo y con los demás.
Otro viernes, otra crónica.
18 septiembre 2009
Poniendose al día.
No hubo ningún motivo especial, solo faltaron ganas de hacerlo, pero como siempre pasa, me siento en deuda con los que, por casualidad llegan a esta página.
Así que por esta vez haré un resúmen de la semana en unas pocas fotos.
El domingo carrerita por la rambla, con mucha gente y lindos premios. Como siempre, al igual que yo, hay mucha gente sacando fotos.
El lunes fué el lanzamiento de la carrera organizada por la Fuerza Áerea, el miércoles el de la etapa de Las Piedras, a la primera no fuí por miedo a que los servicios de inteligencia me detuvieran, pero si estuve en la ciudad canaria sacando fotitos y degustando un rico lunch.
El jueves fue el desafío Gorzy-Cammarota, aprovechando la cercanía de la llegada con mi lugar de trabajo, estuve para registrar algunas imágenes, pensaba sacar fotos a los protagonistas, pero encontré cosas más interesantes, al igual que un colega pedrense de nombre David.
Semana Post Maratón.
Algo no funciona bien, recorro las páginas de atletismo y solo me encuentro con románticos relatos y hasta algún poema sobre maratones y el esfuerzo y sacrificio de abnegados corredores que tras meses de entrenamiento cruzaron la meta luego de recorrer 42195 metros.
Agradecimientos a la madre, a los hijos, a esposas y esposos, y hasta saludos para el almacenero que les separaba las mejores bananas.
Sigo preguntándome de donde surge esa necesidad de tener que relatar con lujo de detalles que músculo dolió en tal kilometro, y a cuantos amigos saludé en la última parte de la carrera o después de cruzar el arco, o si tome un gel en el km 20 o en el 35, si el agua estaba tibia, caliente o fría. Debe ser que los que corren quedan tan doloridos que lo único que pueden mover son los dedos sobre el teclado.
Ya tendré oportunidad de contar mi experiencia, y derramar unas cuantas lagrimas, supongo que el próximo año, siempre y cuando logre convencerme y aprender ciertas cosas sobre el entrenamiento que me tienen confundido.
Como pude haber renunciado a correr el maratón de Punta del Este porque el invierno estaba muy frío y no me daban las ganas para correr todos los días, cuando Dulce de Leche se entrena para los 42k de Villa La Angostura haciendo bicicleta estática y método Pilates, mientras recorre el país buscando carreras de 8K para tomarlos como fondos.
Aún recuerdo el día, fue el 3 de Junio cuando con JX, Trillas y Rai nos comprometimos a comenzar el entrenamiento para el maratón. Los dos primeros lo cumplieron, y el tercero me llevo engañado un par de semanas hasta que guiado por la locura viajera de Dulce de Leche cambió de opinión. Yo no necesitaba demasiado para desistir, siempre dije que soy fácil de convencer, y ante los primeros fríos decidí quedarme en casa y esperar otro año más.
No es fácil salir en invierno a correr todos los días, la estufita es más alentadora que la rambla y el acolchado siempre esta más pesado en la mañana, como para poder levantarlo temprano y salir de la cama. Más importante que los kilómetros recorridos, son las horas que se le dedican a entrenar y se le roban a la familia, al trabajo y al tiempo de descanso.
No se trata de rendimiento, no se trata de fortaleza, no se trata de resistencia, se trata de voluntad, y eso no se entrena, se tiene o no se tiene.
Algo no está bien, mientras escucho conversaciones sobre alimentos integrales, discusiones sobre cuantas calorías aporta un alfajor de dulce de leche, y si es mejor mezclar la granola con miel o con yogur, en lo único que pienso es en llegar a casa para llamar al delivery de la pizzería y mientras lo espere, releer las crónicas, mirar las fotos, recordar lo vivido el domingo desde afuera y esperar a que llegue mi momento.
En lo único que pude ocupar mí tiempo esta semana fue en prestar atención a mis dolencias y luego de superar mis miedos, tras 15 días sin moverme, correr durante 30 minutos a un paso que casi no se diferenciaba con caminar.
Digamos que es el comienzo de mi preparación para el próximo maratón.
15 agosto 2009
Otra semana más.
Y para mí junto a ella.
Luego el largo regreso a su casa, la charla cotidiana sobre el colegio, sus amigas, la película; charla poco profunda en contenido pero tan necesaria para sentirnos unidos; no le hablé de carreras, de tiempos ni de entrenamientos. No creo que le interesen mis promedios y cuantos puntos de ventaja me lleva algún compañero.
La tarde es de ella.
Solo por pelearme, y aún sabiendo mi respuesta, me pide volver en taxi, le explico las ventajas del boleto 2 horas y el beneficio de no pagar boleto por su edad. No la convenzo, pero el ómnibus llega antes de que me siga peleando.
El fin de semana termina, hago el esfuerzo de terminar de leer un buen libro que empecé el viernes, pero los ojos se me cierran. Será mañana.
Lunes regenerativo por la rambla, más que trotar caminé, 7K en 40 minutos, un verdadero paseo. Termino el libro.
La semana transcurre con el objetivo de descansar y entrenar. Me levanto temprano, llego y me voy en hora del trabajo, corro por la rambla un par de veces en horarios normales para un buen deportista, y me alimento de una forma casi, casi sana. Hasta cometo la locura de cocinar.
No es que me preocupe que mi principal contrincante en la tabla de la AAU ya me haya sacado 10 puntos de ventaja, cuando hace un año yo llegaba a la meta 10 minutos antes que él, no, eso ya lo dije, no me interesa.
No es que la próxima carrera debamos subir el cerro, y aún recuerdo el año anterior, cuando por haberme acostado el mismo día a las 4 de la mañana camine un poquito sin que nadie lo notara, hace un año era un desconocido atleta libre, hoy debo cuidar mis apariencias.
A veces es necesario dejar de lado la competencia, sobre todo cuando uno ya no puede ganarle a nadie. Aunque siempre es difícil dejar de sentir la obligación de hacer algo por mantener los tiempos, de por lo menos una o dos veces por semana salir a correr y convencerse de que estamos entrenando, aunque después comamos y tomemos cualquier cosa.
Jueves, final del día, casi el final de la semana, subo al ómnibus esperando conseguir asiento para comenzar a leer una novela que me han prestado. En la radio del 130 se escuchan temas lentos de los 80, mientras espero para sacar el boleto relojeo el pasillo y solo quedan un par de lugares libres, hoy tengo suerte y viajo sentado. La señora del asiento contiguo tiene los mismos planes que yo, y también se hace de un libro para acompañar el viaje de 45 minutos. La luz del bondi no ayuda a leer, todos los tubos son azules y entre la música y la luz negra parece que viajamos en una discoteca, lo comento con mi vecina de asiento, nos reímos un poco, me dice que esa luz no sirve para nada, y le contesto que para bailar seguro que sí. Se ríe otra vez, y empieza a leer.
Semana prolija esta, por lo menos al principio, aún me quedan viernes y sábado para trasnochar.
10 agosto 2009
Todo a su tiempo
Recién ahora me estoy dando cuenta, tanto hablar de lo mismo, tanto joder con el entrenamiento, el poco descanso o el poco rendimiento y la respuesta al fin la encontré.
El tema es saber esperar, como todo en mi vida, debo tomarlo con calma y esperar el momento más oportuno para demostrar mi gran capacidad.
Estuve leyendo sobre el mundial de veteranos y los logros de los atletas uruguayos, de los viejos atletas uruguayos y una vez más encontré la solución a mis dilemas. Saber esperar.
Si alguien de 84 años gana una medalla de oro en Pentatlón, si a los 75 años se obtiene una medalla de plata en Decatlón o con más de 65 se gana una medalla de oro en 300m vallas, algo quiere decir, hay que saber esperar.
Lo mío es ser campeón de veteranos. Ahora entiendo algunos de mis gustos, por algo escucho a Zitarrosa, musicalizo milongas, aprendo a entender el tango, y corro en el fondo todas las carreras de la AAU.
Ya voy a comenzar a gestionar mi presencia en los campeonatos de ASAVUR (Asoc. De Atletas Veteranos), aunque estoy seguro que por ahora no puedo llegar al nivel necesario para ganarle a los veteranos, es un buen momento para empezar a preparar mi participación en un mundial, 30 o 35 años de entrenamiento y voy a llegar seguro a correr en un buen tiempo, y les aseguro, anótenlo, que voy a estar en el podio.
Pero mientras, como me estoy dando cuenta que aún soy un pendejo y todavía me faltan años para lograr mi mejor momento, seguiré por ahora viviendo esta eterna adolescencia, recorriendo boliches, alimentándome mal y trasnochando varios días a la semana Puedo hacer como los menores de Sayago que faltan a las carreras porque la noche anterior tuvieron un cumpleaños de 15, o en la mañana hace mucho frío para ir a correr. Total aún tengo tiempo.
Ojo, no me vengan con comentarios de que estos abuelos para conseguir sus medallas hicieron toda su vida deporte y aún lo siguen haciendo. No me vengan a contar que son buena gente, que mientras entrenan tempranito en la pista de atletismo, entre intercambios de recetas de cocina y cuentos de sus nietos, reparten a los jovencitos de mi edad, sus sabios consejos aprendidos en la experiencia que dan los años.
No me vengan con que lograr destacarse en un mundial de veteranos es un premio al esfuerzo y dedicación de toda una vida. A mi con eso no me convencen, yo se esperar.
Por las dudas, como hace frío, me estoy preparando un té de guaco y miel, ya me calenté el agua de la bolsa y me voy a acostar para levantarme temprano a escuchar a Gardel en Radio Clarín.
Chan, chan.
02 agosto 2009
Buscando ganar tiempo.
Linda mañanita la del domingo, la temperatura cercana al 0º no alcanzó para que los abnegados atletas, y sus más abnegadas familias dejaran de subirse al tren que los llevaría al altar de la patria. Para evitar problemas con el transporte como la semana anterior, opte por ir en auto, muy lindo el paseo en tren, pero con mi mala suerte seguro que pinchaba.
Todo muy bien con hacer sociales en el viaje de ida y dormir la siesta a la vuelta, pero el domingo quería estar un poco en casa. Así que el viaje lo hicimos en auto, creo que llegue a casa a la misma hora que estaba saliendo el tren de Florida hacia la capital.
Por suerte los punteros de la competencia, esos muchachos que andan rápido, también fueron veloces a la hora de pensar como terminar antes y acortaron el camino de todos los esforzados atletas, ahorrándonos unos metros, y unos minutos de sufrimiento, por lo que la carrera de casi 9K pasó a ser de 8K y casi todos nos pudimos jactar de haber mejorado nuestros tiempos.
En resumen un buen negocio para todos los que veníamos del receso invernal con pocos kilómetros encima, aquellos que solo queríamos cumplir con la etapa y volver temprano a casa.
Luego del domingo podía encarar la semana, como el momento ideal de retomar mi entrenamiento…………………………entre…………………..na…………………..mien…………………..to………
Estoy necesitando un psicólogo, no hay duda. O un psiquiatra.
Cada vez que esa palabra se cruza por mi desprevenida mente, algo sucede y quedo en blanco.
Si alguien me escribe un mail o me pasa un SMS preguntándome cuando entreno, mis dedos se entumecen y no responden los mandatos de mi ya atrofiado cerebro de corredor. Por lo que no puedo concretar ningún entrenamiento semanal.
Ya a mediados de la semana, la culpa es demasiado grande por lo que busco un tiempo libre para hacer algún kilometro. Por lo general en la noche, casi siempre por la rambla, siempre con frío y viento. Pero lo hago, y una vez lavada la culpa vendrán varios días más de sacarle el culo al entrenamiento, y así voy alternando mis semanas entre la culpa por no entrenar y la responsabilidad de por lo menos hacerlo una o dos veces, en el mejor de los casos tres, pero esto es casi imposible.
Mis más de 100 amigos de Facebook , tienen tiempo para mandar boludeces de uno a otro, o contestar encuestas, o subir fotos, jugar e invitarte a eventos, o solo escribir que están pensando y/o comentar que están pensando los demás, a mi solo me da para ignorar todas esas solicitudes.
Mis casi 100 contactos de MSN escriben frases motivadoras acompañando sus nombres y hasta los adornan con creativos dibujitos, pero siempre están conectados en horarios en que yo debo cumplir mis obligaciones laborales, o mis pocas sesiones de entrenamiento. Y todavía en algunos casos se ofenden porque no saludo.
Necesito un especialista, aún no se en qué.
Estoy todo el día conectado a Internet, pero no puedo Chatear, no puedo jugar ni leer las noticias, no puedo Facebookear y ni siquiera Googlear.
Apenas puedo, una vez a la semana, escribir una crónica de viernes.
26 julio 2009
Siempre es más fácil hacerlo de la forma más difícil.
Todos recordamos nuestros debuts, todos nuestros debuts. Desde la primera vez que corrimos 10K, la primera ½, el primer maratón, hasta esa primera vez que pensante al empezar a leer.
Yo debuté el domingo en mi primera aventura combinada, correr por el asfalto sigue gustando, pero como todo perturbado adicto a las endorfinas, hay que buscar nuevas experiencias.
Como todo debut que genera nervios esta no era la excepción, luego de comprar la bicicleta me di cuenta que estaba en el horno, ya no tenía marcha atrás, mis compañeros de equipo ya estaban haciendo planes para incluirme en la próxima aventura, yo puse mil excusas, desde que no me había subido a una bici en los últimos tres meses hasta que no tenía rubros para la inscripción, pero mis compañeros igual siguieron dándome para adelante y se ofrecieron a pagar mi inscripción.
Se acercaba la competencia, y el equipo definía las parejas, yo que era debutante iría con alguien de experiencia, eso genero más temor aún, el experiente compañero me iba a llevar de arrastre y como un corredor semientrenado, veía mi fin cada vez más próximo.
Pensé, pensé, y se me ocurrió plantear de correr con una chica, lo pinte como que sería buena experiencia correr en una pareja mixta, donde yo un resistente atleta, me debería amoldar a alguien con menos velocidad. La verdad era que lo veía como la única manera de no morir por seguir los pasos de un corredor experiente, y logre convencerlos.
Estaba todo pronto, las bicis cargadas, los bolsos y todo el equipamiento en la valija del auto, ya era domingo de mañana y yo seguía sintiendo que las piernas me temblaban. El viaje comenzó, antes de llegar a la Interbalnearia, paramos en una estación a cargar combustible, el chofer me dio la llave y me dijo: “voy al baño, ponele lo que quieras”, mis ojos brillaron, era mi oportunidad, cargué $500 de Gas Oil en el Corsa 1.6 a inyección nafta.
Partimos, y misteriosamente, el coche se apagó a los pocos kilómetros, nadie entendía el motivo, ayude a revisar, pero mis conocimientos en mecánica son nulos, una verdadera pena.
Los minutos pasaban y entre llamadas a la arrendadora del auto y a otros compañeros, me iba tranquilizando, se hacía difícil llegar en hora a la largada.
A veces no entiendo esa tonta solidaridad entre corredores, a quien se le ocurre volver 20km hacia atrás para auxiliar a un compañero que ni siquiera es de su equipo, como puede ser que un padre abandone a su esposa e hijos en el medio de la ruta porque en su auto solo entran las bicicletas, los bolsos y los que corren. Los demás deberían esperar que cambiaran el auto “averiado” por otro.
Y el viaje continuó en otro auto, entre llamadas al organizador pidiéndole unos minutos para esperarnos y restando 20 km para llegar a la largada, me empecé a poner nervioso otra vez, no por estar tan cercano mi debut, sino que no entendía como podía ser que este auto pudiera seguir andando sin aceite. Recordaba claramente que mientras mis amigos pasaban las bicicletas de un auto a otro yo había aflojado totalmente el tapón del aceite.
Por fin mi segunda jugada salía bien y yo respiraba tranquilo nuevamente, pero no era mi día de suerte, el viejo Opel decidió morir justo frente a donde había estacionada una camioneta, mis compañeros no dudaron en ir a preguntar, pero antes tenía que actuar rápido, propuse empujar el auto para sacarlo de la ruta y mientras lo otros lo hacían yo le tuve que pagar $300 al dueño de la camioneta para que se negara llevarnos. Suspire nuevamente, ya no pueden tener ganas de seguir.
Sigo pensando, y no puedo entender que empuja a esta gente a ponerse un objetivo y seguir sin importar los contratiempos.
Mientras me avisaban por teléfono que la carrera ya estaba largando, observaba con asombro como se empezaban a armar las bicicletas, se colgaban las mochilas y se colocaban los cascos, no tuve más remedio que hacer lo mismo, y en 5 minutos dejábamos un auto abandonado en medio de la ruta interbalnearia con un montón de ropa y bolsos adentro, nada en comparación a la gente que habíamos dejado 50 km antes. Ya no importaba nada.
Pedaleamos una hora, hicimos 18km en bicicleta y llegamos a la meta. No, no era la meta, solo era la largada y yo ya estaba cansado, tenía esperanza que los organizadores no nos dejaran largar, pero seguía sin suerte, nos estaban esperando para darnos las indicaciones de cómo enganchar la carrera.
Recién empezaba mi debut y yo sentía que llevaba 2 o 3 horas de carrera, y calculaba 5 más para completar el recorrido. Tenía que pensar algo más.
En un momento que nadie me miraba tire el inflador en una cuneta, a esa altura íbamos solos con mi compañera, la otra pareja de locos que largo junto a nosotros se había adelantado. “Maritza, creó que pinché y vos no tenés inflador ¿verdad?”
Me regocijaba por dentro, en un rato volveríamos a descansar y a esperar que la carrera terminará, pero yo seguía sin suerte, ya no entiendo nada, ¿que carajo hace la pareja de Raí y Rocker esperándonos? ¿Qué se dieron cuenta que pinchamos? ¿Qué nos prestan su inflador? Nooooooooooooooooooooo!
En un acto de desesperación juego mi última carta, mientras Rai cambia la cámara de mi rueda tomo el inflador y lo rompo contra el suelo, “qué raro, el inflador no anda”, “que mala suerte tenemos”, “ta, ta, no se preocupen ustedes sigan”.
Mientras caminamos con Maritza por un camino de balastro y hablamos de la mala suerte que tenemos, del destino y esas cosas, veo acercarse un auto. Es Tabarez, nos trae un inflador que pidió prestado, Rai le aviso y nos vino a auxiliar, no, no se puede es anti reglamentario, aunque me niego, la rueda se infla.
Estoy resignado, hoy será mi debut.
………………………………………………………………………………………
Voy pedaleando, van más de 6 horas desde que nos subimos a la bici, solo queda la última curva, miró hacia atrás, Maritza, mi gran compañera de aventura, viene a pocos metros, mientras la espero, repaso lo que fueron las últimas 8 horas, el viaje, los nervios, la disposición de todos, desde los que se quedaron a un costado de la ruta para que nosotros pudiéramos seguir, hasta los organizadores que nos dejaron arrancar una carrera con una hora de atraso.
Repaso la carrera, la búsqueda de los PC, nuestros errores de novatos, el compartir nuestras provisiones, las veces que nos reímos, las que puteamos por haber equivocado el camino y el aliento permanente de uno a otro.
La última curva, se ven las banderas, se ve el arco aún inflado, casi todos ya se fueron, y ahí están nuestros amigos para aplaudir sin importar si somos últimos o penúltimos.
Un debut más que especial, un recuerdo imborrable, una muestra que el gran premio que uno recibe día a día es la gente con la que comparte esta locura.
20 julio 2009
Lo importante es no parar.
El frío sigue haciendo fuerza para que no salgamos a correr, pero somos tercos, y aunque la temperatura se mantenga en un digito, igual que la inflación, seguimos transpirando a pesar de él.
Y como no hay carreras, las vamos a buscar, algunos hacen viajes de 4 horas al interior para correr con 5 amigos, salir en el lugar 6, y volver contentos con fotos, medalla y crónica del gran evento.
Otros las van a buscar al altiplano poniendo como excusa un viaje de trabajo, y a pesar de las suspensiones, los cambios en los vuelos, las cenas en el avión y el desayuno en distintos hoteles, siempre hay tiempo para sacar los championes de la valija y correr por el primer parque o ruta de cualquier capital del continente, de un lado o del otro de la cordillera, no importa que a la vuelta solo traigan la gripe A.
La desesperación por competir hace estragos y otros, no se si más o menos cuerdos, buscan por lugares más cercanos, pero encuentran otro tipo de carreras, para estas hay que comprar una bicicleta de buena calidad con un montón de cambios que no van a utilizar, después de ver decenas de modelos con miles de características distintas, ya se creen expertos, saben que tipo de suspensión tiene cada modelo, cuantos dientes tiene cada plato y cada corona, y el porcentaje de descuento que tienen con alguna tarjeta de crédito.
Se compran la que pueden pagar y empieza otro problema, el cero kilometro viene de fabrica y hay que tunearlo, comprar caramañolas, porta caramañolas, juego de herramientas para colocar el porta caramañola, y valijita para guardar las herramientas que usaron para colocar el porta caramañola, también cámaras de repuesto, computadora para medir los kilómetros, guantes, lentes y un buen casco, ya que el que usa la nena, ese rosadito con motivos infantiles no sirve y no tiene onda.
Si no tuvieron tiempo de ir a la feria y no hicieron como Tubino, hay que comprar una mochila de hidratación, y por si fuera poco una brújula para no perderse entre las sierras, los más previsores también invierten en abrigo y discuten si es conveniente, correr con una o dos calzas, o si estas deben ser cortas o largas.
Claro para esto hay que entrenar, no es solo tener un buen equipo, ahora a los tres días semanales de running, hay que agregarle dos para hacer kilómetros en la bici, uno para competir y por ahora nos esta quedando uno para descansar, pasear, o estudiar.
En eso pensé hoy cuando sentado en el sillón de mi dentista, mientras ella me explicaba, mirando una placa, que una de mis muelas de juicio iba a precisar un tratamiento de conducto que duraría entre dos o tres meses visitándola semanalmente.
Saque cuentas, pensé en mis días de entrenamiento, en mi tiempo libre inexistente debido a mis múltiples empleos, consulte si estéticamente se iba a notar su falta y sin dudarlo mucho le pedí que me la sacara.
Luego de 1 hora de trabajo, 5 inyecciones de anestesia, y aún sintiendo mucho, mucho, pero mucho dolor, ante un fuerte movimiento de su muñeca, mi muela voló por los aires.
Ahora esta al lado del teclado, y en mi boca ha quedado un interesante orificio, que espero no afecte mi rendimiento.
Sigo pensando si es sano correr.
11 julio 2009
Divagues de Viernes, otra semana sin correr.
Luego vuelvo a casa caminando, el alcohol en mi sangre me inhibe del frío, camino por las veredas mojadas por el camión cisterna que las lava en la noche. Voy pensando que el 99,9 % de los corredores debe estar durmiendo y en que yo le vuelvo a tomar el gusto a la noche después de muchos años. Hace mucho tiempo cuando era un fotógrafo “de sociales”, me pasaba los fines de semana de fiesta en fiesta, claro no corría, no tenía otro trabajo y pesaba 15 kilos más.
Las quinceañeras me cansaron, y la crisis del 2002 también para mí, fue una crisis creativa, deje de sacar fotos, y también de trasnochar. Sin darme cuenta fui dejando las cosas que me hacían bien, y esa crisis financiera que afecto al país también me afecto personalmente.
El tiempo pasa, y un día me encontré corriendo, y al otro sacando fotos de nuevo, y al otro rodeado de amigos. Y de repente volví a hacer las cosas que me gustaban, aunque se contradigan un poco unas con otras, como correr y trasnochar.
Camino por 18, las calles vacías, los comercios cerrados, hace apenas unas horas hice el mismo recorrido, pero el entorno era totalmente distinto.
Ayer fue jueves, el día del centro, como buenos uruguayos, si hay descuento hay que comprar y entre tanta gente yendo y viniendo no se podía caminar.
Había recorrido 18 hasta el teatro Solís, donde la amable recepcionista me explicó que no quedaban entradas para el espectáculo que quería ir a ver en 15 días, luego de eso me pidió que esperara, hizo un par de llamadas telefónicas y me confirmó que apenas 5 minutos antes habían agregado una función más. Estoy frente a la rara situación de poder elegir la ubicación, soy el primero en comprar entradas para esa función, en la pantalla de la computadora se dibujan todas las butacas vacías y yo soy el privilegiado de elegir las mejores, iba a comprar una sola entrada, pero la ocasión permite elegir un buen lugar a un muy buen precio. Y lo que es mejor, poder invitar a un muy buen amigo para acompañarme. Casualmente uno de los tantos que hice gracias al correr.
Viernes, las vacaciones de julio terminan con más y más gente con gripe, la psicosis aumenta, la venta de medicamentos también, los medios de prensa no se cansan de decir que esta gripe es menos mortal que la gripe común, pero a la vez todos los días informan cuantos muertos van.
Viernes, los principales partidos ya definieron sus formulas para las elecciones y de a poco empiezan a darse palos entre ellos, demostrando una vez más el nivel de nuestras campañas políticas.
Viernes, otra semana que Defensor no puede ganarle a Nacional y Tenfield festeja por seguir teniendo finales para televisar.
Viernes 3 am, una crónica más.
De vacaciones.
Claro, empiezan las vacaciones y es entendible que las maestras tengan la oportunidad de ir a las termas, y que los niños tengan derecho a descansar y estar todo el día en casa, aunque eso sea motivo de cansancio para madres, padres, tíos y abuelos, dejando pocas ganas de entrenar y menos de correr los domingos de mañana.
Para colmo mientras los cines y teatros se desviven en decir que en sus salas el aire circula libremente, desde el Ministerio de Salud Pública se aconseja no asistir a lugares cerrados con aglomeración de público, je! je! son tan lindos los shoppings en vacaciones de julio, y los cines con ese olor pop y los pisos todos pegoteados, una pena no poder ir, hay que cuidarse de la gripe che!
Tendremos que visitar por enésima vez el zoológico, siempre y cuando no llueva, o ir al Parque Rodo de tarde para subirnos al gusano loco o pedalear un ratito en las lanchitas del lago mientras esquivamos patos.
De entrada las vacaciones empezaron con elecciones internas, en un día con mucho frío y sin muchas opciones que generaran expectativas era más entretenido quedarse pegaditos a la estufa que salir a votar, tirando por el piso las estimaciones de las empresas encuestadoras que pronosticaron muy mal el porcentaje de votantes.
Los otros resultados ya los habían pronosticado hasta el cansancio varias semanas antes.
Un viejito de 74 años que supo ser guerrillero, disputará la presidencia con otro viejito de 68, que ya fue presidente de uno de los gobiernos más corruptos del siglo pasado. Mientras, dicen que la renovación en la política de este país viene de la mano del hijo de un dictador, que claro, no tiene la culpa de lo que hizo el padre, pero si de apoyarlo en cada instancia que su papi se presento a la justicia, claro, mucho apoyo al viejo pero por las dudas usa lo menos posible el apellido.
Conocidos estos resultados los contrincantes de un partido no tardaron más de un par de horas en olvidar mágicamente sus diferencias y acomodar el cuerpo para no quedar afuera del reparto de cargos, por el otro lado siguen por ponerse de acuerdo, tal vez están esperando que uno de los viejitos se cure de sus nanas para poder salir en la foto dándose un abrazo con su antes contrincante y ahora compañero de formula.
Por suerte no se nada de política, supongo que se nota, y por ahora mi gran preocupación es seguir metiendo kilómetros por la rambla, a la espera de nuevas carreras.
Eso si, bien abrigado.
27 junio 2009
Otro viernes de festejo.
No hay caso, uno quiere entrenar, ser prolijo, alimentarse bien, acostarse temprano, y mejorar su rendimiento día a día, pero no se puede.
Cuando no se trabaja de noche, a los amigos se les da por hacer despedidas o festejar cumpleaños o ir a patinar al shopping a mitad de semana, y claro, siempre uno termina hidratándose de más y acostándose tarde.
Por si fuera poco en la semana de más laburo del año, con los días más fríos del invierno, después de correr en solitario por la rambla entre las 10 y las 11 de la noche, eso si con mis nuevas calzas largas “made in” Rosario, llega el viernes y resulta que tenemos otro festejo.
Y a esta fiesta no se puede faltar, Sayago Running cumple dos años, si señor solo dos añitos y parece tanto. Cuando aquel grupo de amigos del gimnasio de Sayago se juntaron para correr las típicas carreras de verano no se imaginaron que en tan poco tiempo iban a formar un grupo tan numeroso de buena gente, y que juntos recorrerían tantos kilómetros.
Resulto tan rápido su crecimiento que al finalizar su primer año ya estaban contratando corredores aspirantes a ser de elite, que si bien aún no lo han conseguido , siguen intentándolo mientras escriben crónicas los viernes.
A pesar de que aún sigo esperando la prima por presentismo prometida, a pesar que sigo esperando por los sponsor que quedaron en conseguir para bancar mi presupuesto, a pesar del engaño, no puedo deshacerme de esta gente que sale a correr por la Facultad de Agronomía, y que después de una carrera larga se meten en la piscina de Sayago para hacer hidrogimnasia con chiquilinas de 60. Cuando saque esa foto y la publique se van a caer varios ídolos!!!!
Sayago Running cumple dos años, con subidas a cerros, carreras de aventura, duatlones, maratones y medias maratones, carreras en balnearios, en pueblos del interior y en todos los barrios, subidas y bajadas en bicicleta, cruces de arroyos en canoa, rezongos del capitán, chistes de Popo, viajes en auto, camioneta o en ómnibus, criticas a los que usan calzas largas y a los que no entrenan.
Entre tantos kilómetros recorridos, se fueron sumando un montón de amigos, dentro y fuera del equipo, donde nunca importa el color de una camiseta, donde fluye naturalmente la buena onda y la palabra de aliento para quién nos cruzamos en una carrera.
Los festejos del día de hoy serán en un renombrado salón de eventos, con alfombra roja incluida para recibir a los invitados de varios equipos y a figuras de renombre internacional (la elite uruguaya no estará presente por compromisos impostergables) y con un exclusivo catering prometido por el capitán (que si sigue incumpliendo promesas va a terminar atado a la vía del tren)
Espero luego de este viernes, tener unos días de descanso para encarar definitivamente mi entrenamiento, si no es posible sabrán entender que me es muy difícil negarme a festejar eventos tan importantes.
Feliz Cumple Sayago Running!!!
21 junio 2009
De compras.

Domingo al mediodía, luego de una nueva etapa de la AAU, y de regreso a Montevideo, decido bajar del remise a mitad de camino y pasear por la feria de Piedras Blancas. Antes que nada tomo ciertas precauciones, me saco el gorrito, aunque es medio plancha y no va a desentonar no quiero tentar a nadie que le pueda gustar, guardo bien la cámara de fotos, la billetera y a caminar. Entre variada oferta de comidas, repuestos de motos, radios de autos, ropa nueva y usada encuentro una mochila de hidratación en perfecto estado, me piden $200, rebusco en mis bolsillos y aunque tengo un poco más, hábilmente saco $150, “es lo único que tengo, ¿te sirve?”.
Me voy para casa con mochila nueva.
Llego a casa, casi no almuerzo y duermo una pequeña siestita, luego subo algunas fotos de la carrera, mientras ordeno un poco y pongo la ropita sucia a lavar, la tardecita termina.
Reviso en internet la cartelera de cine, me gusta los domingos de noche ver alguna película, prefiero Punta Carretas, sobre todo por la plaza de comidas, pero la peli que quiero ver solo la dan en el complejo Alfa Beta, y no tiene plaza de comidas. Tengo que cenar, igual me voy al shopping.
Desde que me robaron el auto, mi medio de transporte habitual es el ómnibus, pero odio esperarlo, y un domingo a la noche la espera puede ser larga. Como soy buen deportista me voy en bici, no es lo más paquete para ir al shopping pero nadie se va a enterar.
Al ir llegando noto más movimiento que el habitual y me avivo que ese fin de semana “el IVA no está”, por lo que una vez más me alegro de no tener auto y mientras la mayoría busca lugar para estacionar yo zigzagueo con mi bicicleta de 100 kilos hasta dejarla colgada de un gancho donde un vigilante que no vigila, me pregunta mientras dibuja algo parecido a unas letras si César comienza con S.
Pasear solo por un shopping para este hombre es algo extraño, tantos años de ir acompañado siguiendo las instrucciones de otra persona del sexo opuesto aún provoca que al principio me sienta medio perdido.
Aprovecho, miro y ojeo libros durante un buen rato, sobre todo de fotografía, aunque los empleados de la librería me empiezan a mirar raro, me siento en el piso tomo un libro de Robert Capa y veo una por una las 572 páginas y más de 900 fotografías que contiene. No me gusta abusar, cuando termino me levanto y camino por el mismo nivel hacia la otra punta donde hay otra librería, allí busco algo sobre deporte, maratones o algo que me inspire a preparar Punta del Este, hace mucho frío para correr todos los días, tenía que haberlo pensado antes.
Encuentro el Manual de Nutrición para Maratonianos de Nancy Clark, maravilloso, luego de buscarlo en internet sin éxito, lo consigo de casualidad, me resulta interesante, fácil de leer y entender. Es justo lo que preciso, mi alimentación es uno de los puntos débiles para mi entrenamiento, junto con la resistencia, la velocidad y la motivación.
Maravilloso hasta que pregunto el precio, algo así como 172 páginas por $ 805, ante mi cara de asombro, la vendedora me explica amablemente que la editorial posee la exclusividad de estos libros, pero que puedo aprovechar el descuento del IVA, lo pienso dos veces y considero que luego de la ganga de la mochila comprada en la feria, no es momento de seguir haciendo negocios.
Mientras camino hacia la plaza de comidas sigo pensando en el libro, me hubiera venido bien.
Sigo pensando, mientras disfruto mi chivito con papas fritas y una cerveza bien fría.
Otra vez será.
13 junio 2009
Crónica cumpleañera.
Ojo que no es el único, varios aprovecharon el contacto y entre saludos y felicitaciones no dudaron en recordarme que “mañana es viernes, espero tu crónica”.
No entiendo porque dejó de interesar si algún moreno keniata bajó un segundo el record mundial de cualquier distancia, o si en la pista de atletismo participaron 10, 15, o 3 atletas en las pruebas del fin de semana.
No entiendo que ya no importe ayudar a un corredor que consulta en una pizarra como hacer para no pasparse los genitales porque según él, su tamaño le juega en contra (me remito a lo leído hoy en la pizarra de Halcones)
Yo me pregunto, no hay nada más interesante entre tanta página de atletismo, entre tanta cosa digna de comprar en las librerías de 18 o de Tristán Narvaja, que leer un montón de disparates escritos por un casi corredor, por favor, lean a Benedetti, a Galeano, o a Marciano Durán.
Pero no a mí.
Hay relatos imperdibles en las páginas colegas, Dc Cuervo, Alpino, Elba Reel, Pablo Lapaz, Jorge Xavier, vamos muchachos, ellos escriben mejor que yo, y cosas más interesantes, fíjense, todos son maratonistas y yo un simple 21K en 1h’55.
Quítenme esta presión, que no puedo seguir acostándome los Jueves pasada la medianoche, porque pasé todo el día pensando la crónica, pero mi hora creativa siempre es en la madrugada.
¿Conocen a alguien que después de trabajar hasta las 4 de la mañana de un viernes, llegue a su casa a escribir una crónica, sentado en la silla más incomoda que tenga para no dormirse?
¿Conocen alguno que después de dormirse a las 22 del jueves, se despierte a las 2 del viernes para escribir una crónica y después se vuelva a acostar?
¿O que el día de su cumpleaños lo termine escribiendo esto?
No respondan que no, por que ese soy yo.
Será por los años que voy sumando, pero intento rebelarme y no puedo.
Esto es ya algo adquirido, las semanas pasan y salvo un par de casos más que justificados, la crónica no falta, ya es parte de este señor que quiso ser futbolista, jugador de hándbol, de voleibol, de frontón, ciclista, nadador, que no aprendió a bailar ni a patinar y que le resulto más fácil correr.
Es un compromiso con mis 8 lectores, y con mis amigos, que espero sean más, esos que me comentan y me critican, que me mandan saludos o me llaman a las 0:01 del día que cumplo años, que me escriben en Facebook o en los minichat, por SMS o por mail, esos que no importa como, pero allí están.
Como intento estar yo todos los viernes con ustedes.
Rai, ¿para cuando el sponsor de las crónicas de viernes?
Yo organizo, tu corres, ellos critican.
Estoy considerando opciones más eficaces para que, sin alejarme de deporte que tanto me apasiona, pueda estar menos cansado.
Creo que encontré una buena alternativa, ya me convencí, lo mío es organizar carreras.
Ya tengo suficiente experiencia corriendo, he participado de eventos de toda naturaleza (hablando de running, claro) desde carreras con miles de dólares invertidos en organización hasta carreras solidarias con 50 participantes.
Es el momento de pasar al otro lado del mostrador.
Mi plan estratégico es esperar que algún organizador de cuarta, se mande un par de macanas, para que le empiecen a llover criticas y tenga que esconderse por un buen tiempo.
Ahí aparezco yo.
En el país de “Protesto pero no Propongo” me tiene que ir bien si organizo algo.
Comienzo diseñando una página web con colores divertidos, el nombre de la página debe ser fácil y algo que nos identifique a todos los corredores:
www.corroloqueseaysiemprepagolainscripcionaunquenomedenmedallaylaremeraseafea.com
Recorto y pego noticias de otras páginas y la completo con las fotos que rescate de internet, las mías las guardo porque no me gusta que me las copien. Entre todo eso meto información de cualquier cosa que corra para llenar el ojo, total a la gente le gusta cuando hay muchas noticias. Y si hay muchas terminan leyendo la tercera o cuarta parte.
En un lugar importante pongo el infaltable chat y empiezo a generar algunas polémicas desde el anonimato para que la cosa se mueva un poco.
Y por supuesto de primera meto un aviso bien grande de la carrera de nivel internacional que organizo, como soy previsor ya voy abriendo un colectivo en ABITAB por si alguien de los que pagan temprano ya se engancha. El plazo de inscripción no va a vencer nunca, no le voy a negar a nadie la posibilidad de pagarme para participar.
Como en este mundillo de mil personas todos nos conocemos, empiezo a tirar líneas para conseguir canjes, con el agua, las remeras, los premios, la toma de tiempos, y todo lo que me pueda ahorrar unos pesos.
La prioridad es ofrecer una carrera perfecta sin invertir un mango, sino se puede no importa, igual los mil tipos van a correr.
El recorrido será por la vereda de la rambla, todo el mundo la conoce y no tengo que pagar inspectores para cortar el tránsito, las distancias están marcadas, y no se necesitan baños químicos, hacer pis en la arenita es ecológico y hasta divertido para hacer dibujitos.
Algo muy serio es hacer firmar el deslinde de responsabilidad, si algo pasa me lavo las manos, en letra chica, pero muy chica, aclaro que en caso de accidente el corredor debe contar con su propia emergencia médica o llamar desde su celular al 911, sino consigo un canje no pienso gastar en una ambulancia solo por las dudas.
Debido a mi simpatía y a lo divertidas de mis crónicas seguro que alguien en la confederación, en el ministerio o en la intendencia me conoce, así que no voy a tener problemas para que declaren el evento de interés departamental y nacional.
Con esto mando unos mail a Brasil y Argentina invitando gente. Me paro en la plaza Independencia y a todo extranjero que vea lo anoto, así después puedo decir que es una corrida internacional con atletas participantes de un montón de países.
Si el día de la carrera me duermo y llego tarde seguro me van a esperar, y si algunas cosas no las conseguí, o no las tengo prontas, van a entender que se me fueron de las manos por ser un evento tan grande. El cronograma que había preparado copiándolo de otras carreras no lo voy a poder cumplir, entiendan que soy yo solo para todo, si le pido a alguien que me ayude después tengo que repartir las ganancias.
Ya cuando todo termine seguro que voy a recibir muchas criticas, es lo normal, por eso me voy a tomar unos meses de licencia, mientras todos se olvidan yo voy organizando la próxima.