21 junio 2009

De compras.



Domingo al mediodía, luego de una nueva etapa de la AAU, y de regreso a Montevideo, decido bajar del remise a mitad de camino y pasear por la feria de Piedras Blancas. Antes que nada tomo ciertas precauciones, me saco el gorrito, aunque es medio plancha y no va a desentonar no quiero tentar a nadie que le pueda gustar, guardo bien la cámara de fotos, la billetera y a caminar. Entre variada oferta de comidas, repuestos de motos, radios de autos, ropa nueva y usada encuentro una mochila de hidratación en perfecto estado, me piden $200, rebusco en mis bolsillos y aunque tengo un poco más, hábilmente saco $150, “es lo único que tengo, ¿te sirve?”.
Me voy para casa con mochila nueva.
Llego a casa, casi no almuerzo y duermo una pequeña siestita, luego subo algunas fotos de la carrera, mientras ordeno un poco y pongo la ropita sucia a lavar, la tardecita termina.
Reviso en internet la cartelera de cine, me gusta los domingos de noche ver alguna película, prefiero Punta Carretas, sobre todo por la plaza de comidas, pero la peli que quiero ver solo la dan en el complejo Alfa Beta, y no tiene plaza de comidas. Tengo que cenar, igual me voy al shopping.
Desde que me robaron el auto, mi medio de transporte habitual es el ómnibus, pero odio esperarlo, y un domingo a la noche la espera puede ser larga. Como soy buen deportista me voy en bici, no es lo más paquete para ir al shopping pero nadie se va a enterar.
Al ir llegando noto más movimiento que el habitual y me avivo que ese fin de semana “el IVA no está”, por lo que una vez más me alegro de no tener auto y mientras la mayoría busca lugar para estacionar yo zigzagueo con mi bicicleta de 100 kilos hasta dejarla colgada de un gancho donde un vigilante que no vigila, me pregunta mientras dibuja algo parecido a unas letras si César comienza con S.
Pasear solo por un shopping para este hombre es algo extraño, tantos años de ir acompañado siguiendo las instrucciones de otra persona del sexo opuesto aún provoca que al principio me sienta medio perdido.
Aprovecho, miro y ojeo libros durante un buen rato, sobre todo de fotografía, aunque los empleados de la librería me empiezan a mirar raro, me siento en el piso tomo un libro de Robert Capa y veo una por una las 572 páginas y más de 900 fotografías que contiene. No me gusta abusar, cuando termino me levanto y camino por el mismo nivel hacia la otra punta donde hay otra librería, allí busco algo sobre deporte, maratones o algo que me inspire a preparar Punta del Este, hace mucho frío para correr todos los días, tenía que haberlo pensado antes.
Encuentro el Manual de Nutrición para Maratonianos de Nancy Clark, maravilloso, luego de buscarlo en internet sin éxito, lo consigo de casualidad, me resulta interesante, fácil de leer y entender. Es justo lo que preciso, mi alimentación es uno de los puntos débiles para mi entrenamiento, junto con la resistencia, la velocidad y la motivación.
Maravilloso hasta que pregunto el precio, algo así como 172 páginas por $ 805, ante mi cara de asombro, la vendedora me explica amablemente que la editorial posee la exclusividad de estos libros, pero que puedo aprovechar el descuento del IVA, lo pienso dos veces y considero que luego de la ganga de la mochila comprada en la feria, no es momento de seguir haciendo negocios.
Mientras camino hacia la plaza de comidas sigo pensando en el libro, me hubiera venido bien.
Sigo pensando, mientras disfruto mi chivito con papas fritas y una cerveza bien fría.
Otra vez será.

3 comentarios:

rockersonico dijo...

el libro lo tenes gratis en www.scribd.com , y no solo eso ,es la guia completa de nancy clark , si no lo entendes le pasas un traductor y listo , de ultima decime que veo como nos ponemos el parche en el ojo y salen unas fotocopias , yo pague esa plata en yennis y lo encontre despues gratis , saludos rocker sonico

rockersonico dijo...

lo tenes al libro en www.scribd.com
esta en ingles pero lo esencial se entiende , creo igual que ya te habia dicho esto en la pagina de halcones , de ultima le pasas un traductor y arreglas

Alicia y Fernando dijo...

A quien le habrán robado esa mochila que compraste tan barata?
Yo me hago ese tipo de preguntas cuando me topot con esas oportunidades.
Saludos